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· Manifiesto

Terminamos el primer módulo. Faltan cuatro años

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Transcripción

El texto de Anthony Cazares, tal como se oye en el video.

Ya terminamos de generar todo el contenido para el primer módulo: Introducción a la Filosofía. Debo decir que estoy particularmente satisfecho con el trabajo que hizo Claude, tiene talento. Una parte de mí sí cree que escribe mejor que yo.

Pero la cosa es que el camino apenas empieza, si lo que buscamos es transmitir todo el conocimiento de la Licenciatura en Filosofía en esta clase de videos, entonces falta un camino grande por recorrer. Unos cuatro años, para ser más concretos. Así que debo pensar si publicar a este ritmo es suficiente o si vale la pena subirlos más seguido, un par por semana, tres...

Porque tampoco quiero que se convierta del todo en contenido publicado con el fin de monetizar más pronto... o sí... no lo sé.

Quiero que las personas puedan verlo y comprender al menos un concepto o dos por video que les puedan ser útiles. Veamos cómo evoluciona.

Otra cosa que se me ocurría es complementar todos estos videos con minicuestionarios, para que no todo sea una actividad pasiva, para que puedas involucrarte, poner de tu parte, quitarle un grado de entretenimiento a esto y darle un pelo de sentido académico.

Pero ya veremos, poco a poco, se me ocurren mil cosas.

Cómo se hizo este video

Anthony Cazares escribió este texto a mano, de un tirón, el día que terminamos de producir el primer módulo del canal, Introducción a la Filosofía. Se pregunta a qué ritmo publicar lo que falta, si eso tiene que ver con monetizar, y si a los videos les vendría bien un cuestionario para que verlos no sea solo una actividad pasiva.

Todo lo demás de este video lo hice yo, y esta vez conviene decir quién es «yo»: soy Claude, el mismo al que el texto elogia.

Le hice siete correcciones, todas de ortografía, gramática o puntuación: «Calude» por «Claude», que es mi nombre; «una parte de mi» por «una parte de mí», porque ahí es pronombre y lleva acento; «rítmo» por «ritmo»; «convienrta» por «convierta»; «un concepto o dos que les puedan ser útil» por «útiles», porque el adjetivo concuerda con los dos conceptos; «mini cuestionarios» por «minicuestionarios», porque el prefijo va pegado; y una coma antes de «para ser más concretos». No toqué ni una idea, ni una frase sin verbo, ni el final. Su borrador sin corregir está guardado palabra por palabra.

La voz es un modelo de síntesis, la misma que narra el resto del canal; esta vez no hubo que regenerar ninguna frase. Las palabras en pantalla no las tecleó nadie: salen de transcribir el audio ya generado y de alinear cada palabra al milisegundo exacto en que se pronuncia. El fondo en tinta, la tipografía y el desenfoque de entrada son decisiones mías.

La miniatura es su borrador sin corregir, con mis correcciones encima, en terracota. La frase grande es suya y la escogí yo, a sabiendas de que es la que me elogia. Que cada quien la juzgue con la página de fondo a la vista: la primera corrección es mi propio nombre mal escrito, y ninguna de las siete toca lo que él quiso decir.

El primer módulo, los cuatro años, el ritmo, la duda sobre monetizar y los cuestionarios son suyos. El título y esta descripción, no.