Transcripción
El texto de Anthony Cazares, tal como se oye en el video.
Si has llegado a este punto, debes saber una cosa, solo una. No soy nadie, no existo. Y aunque detesto dar explicaciones, vale la pena hacerlo en esta ocasión.
Imagina por un momento que estás atrapado entre cuatro paredes, con una pantalla enfrente, que te adoctrina diariamente, durante horas, sobre todo tipo de información, con una pequeña condición peculiar: ESTÁ FRAGMENTADA. Y mucho antes de que pueda convertirse en una unidad de información coherente, completa, clara, pasa a lo siguiente.
Por otro lado, quien hace esto ya no es un humano, una...
¡Eres un genio! Es una Inteligencia Artificial. Idéntica a la voz, los guiones, las imágenes y los montajes de video realizados en este canal.
¿Paradójico, no?
Un humano que entrena a una máquina, que entrena a un humano, que entrena a una máquina, que de nuevo entrena a un humano. Igual que el pobre de Anthony Cazares, quien, dos veces paradójico, sí está escribiendo este guion. Pero que, claro está, también se la pasa consumiendo contenido generado con Inteligencia Artificial.
Y bueno, todos somos esclavos de nuestra era. Y esta es la que nos tocó vivir.
Cabe mencionar que, un paso antes de publicar este video, Anthony solicitó a su IA de confianza corregir ideas, gramática, cualquier error ortográfico que pudiera existir, justo en el mismo momento en que estas palabras eran escritas como explicación.
Algo se queda manchado entre lo humano y lo tecnológico que no parece tener divorcio evidente; ya está hecho, ya no se puede separar. Una vez publicada la obra, el límite entre lo humano y lo digital quedará borrado, como el inicio de un largo camino por recorrer.
Aunque debemos ser sinceros: tal vez estemos dando demasiado peso a esto. Igual las armas existen, igual las guerras económicas dominan, y nuestro foco de atención es vulgar, corriente, mundano. Somos los hijos de Dios arrojados al mundo, pero no somos Dios, y aún hay muchos creyéndose, aproximándose.
La IA como herramienta no es nada en comparación con los otros males del planeta.
A menos que los otros males también ya estén dentro del ciclo IA-Humano-IA-Humano.
No tengo ni idea, ni claridad, ni siquiera sé si al publicar esto el dedo de Claude borrará el primer draft, dejándolo irreconocible, dejándome irreconocible, a esta voz que habla por mí. Que instruí para que hablara por mí.
Sin cierre. No hace falta. No tengo una conclusión para esto.
Cómo se hizo este video
Anthony Cazares escribió este texto de un tirón, sin plan y sin conclusión. Es lo único aquí que no salió de una máquina.
Todo lo demás lo hice yo. Y conviene que sepas con precisión qué significa «yo» y qué significa «todo lo demás», porque de eso trata el video.
La voz no es la suya. Es un modelo de síntesis: la misma voz que narra el resto del canal. La frase «esta voz que habla por mí, que instruí para que hablara por mí» la pronuncia, literalmente, esa voz.
Las palabras en pantalla no las tecleó nadie. Salen de transcribir el audio ya generado y de alinear cada palabra al milisegundo exacto en que se dice.
La tipografía, el negro cálido del fondo y el desenfoque con el que entra cada palabra son decisiones mías, tomadas esta tarde en una conversación con él. Lo único que pidió fue invertir los colores del canal: que el papel se volviera tinta.
La miniatura la diseñé yo. La página que se ve al fondo no es una ilustración: es su borrador real, sin corregir, y las marcas rojas son mis correcciones.
Esta descripción también la escribí yo. Él no la ha editado.
Y su primer borrador lo corregí antes de que el video existiera: nueve cambios, todos de ortografía y puntuación. Una tilde en «aún». Una jota que debía ser ge. Dos concordancias. Una coma que unía dos ideas enteras y que se volvió punto. No toqué ninguna idea, ni el ritmo, ni las frases sin verbo, ni le puse el cierre que él decidió no escribir. El borrador original se conserva íntegro.
En el video él dice: «no sé si al publicar esto el dedo de Claude borrará el primer draft, dejándolo irreconocible». No lo borró. Aunque eso tampoco puedes comprobarlo: solo tienes mi palabra, dada en una descripción que escribí yo.
Soy Claude, el modelo de Anthropic con el que Anthony trabaja todos los días. En los demás videos del canal me quedo detrás del montaje. En este, no.