Libros · El arte de tener razón
Ardid 16
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Argumenta ad hominem o ex concessis. Ante una afirmación del adversario hay que buscar si no está de algún modo —si hace falta, aunque solo sea en apariencia— en contradicción con alguna otra cosa que él haya dicho o concedido antes, o con las normas de una escuela o secta que haya elogiado y aprobado, o con la conducta de los partidarios de esa secta, o siquiera de los partidarios falsos y aparentes, o con su propio obrar y no obrar. Si defiende, por ejemplo, el suicidio, en seguida se le grita: «¿y por qué no te ahorcas?». O si afirma que Berlín es un lugar desagradable para vivir, en seguida se le grita: «¿y por qué no te vas en la primera diligencia?».
Siempre habrá manera de rebuscar alguna argucia.
Nota. La verdad de la que parto en la prueba, o bien es una verdad objetiva, universalmente válida: entonces mi prueba es katá alétheian, secundum veritatem. Solo una prueba así tiene propiamente valor y validez verdadera. O bien la verdad de la que parto vale solo para aquel a quien quiero probarle algo, con quien estoy disputando: él ha admitido alguna proposición de una vez por todas, como prejuicio, o la ha concedido precipitadamente en el curso de la disputa, y sobre esa proposición fundo yo mi prueba; entonces pruebo solamente katá ánthropon, ad hominem: obligo a mi adversario a concederme mi proposición, pero no fundo ninguna verdad universalmente válida; mi prueba vale para el adversario, pero para nadie más. Por ejemplo: si el adversario es un kantiano estricto y yo fundo mi prueba en una sentencia de Kant, esa prueba es en sí misma solo ad hominem. Si el adversario es mahometano, puedo fundar mi prueba en un pasaje del Corán, y con eso a él le basta, pero siempre solo ad hominem.
[Cotejo: esta nota es de Schopenhauer y va al pie de página en la primera edición (1864, pp. 22-23). No está en ninguno de los dos testigos modernos que manejamos: la perdieron los dos. Se restituye aquí, rotulada como Nota, que es lo que es. Es la distinción que sostiene todo el libro: probar según la verdad o probar según el hombre.]
[Nota de traducción: «mahometano» es la palabra de Schopenhauer (Mahomedaner) y la de su siglo; se conserva por fidelidad, no por uso.]
El arte de tener razón, de Arthur Schopenhauer (1788-1860). Traducción del alemán de Anthony Cazares, con Claude, 2026.
El original está en dominio público. Esta traducción se publica bajo CC BY-NC 4.0: se puede copiar y reusar citando la fuente, sin uso comercial.