Libros · El arte de tener razón
Ardid 25
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Se refiere a la apagogé por medio de una instancia, exemplum in contrarium. La epagogé, la inducción, necesita una gran cantidad de casos para establecer su proposición general; la apagogé no necesita más que presentar un solo caso al que la proposición no se ajuste, y con eso queda derribada. Un caso así se llama instancia, énstasis, exemplum in contrarium, instantia. Por ejemplo: la proposición «todos los rumiantes tienen cuernos» queda derribada por la sola instancia de los camellos.
La instancia es un caso de aplicación de la verdad general, algo que hay que subsumir bajo su concepto principal, pero para el cual esa verdad no vale, y con eso queda del todo derribada. Solo que aquí pueden ocurrir engaños; así que, ante las instancias que ponga el adversario, hay que fijarse en lo siguiente: primero, si el ejemplo es realmente verdadero —hay problemas cuya única solución verdadera es que el caso no es verdadero: muchos milagros, historias de aparecidos y demás—; segundo, si de verdad cae bajo el concepto de la verdad establecida —eso a menudo es solo aparente y se resuelve con una distinción precisa—; y tercero, si de verdad está en contradicción con la verdad establecida, cosa que también a menudo es solo aparente.
El arte de tener razón, de Arthur Schopenhauer (1788-1860). Traducción del alemán de Anthony Cazares, con Claude, 2026.
El original está en dominio público. Esta traducción se publica bajo CC BY-NC 4.0: se puede copiar y reusar citando la fuente, sin uso comercial.