Transcripción
El texto de Anthony Cazares, tal como se oye en el video.
¿Y si es la naturaleza humana? ¿Es esto lo que somos? Tengo dos posiciones, como la mayoría de las cosas en las que creo. Estamos aquí para generar dinero y, como la contradicción hegeliana dentro de sí, NO estamos para ello. Al menos no SOLO para eso.
Decía Paco de Lucía que él era partidario de las causas sociales, hasta que ganó sus primeros millones, ahí fue donde se calló la boca para no volver a hablar del tema.
Pero la falacia es bien sencilla, la experiencia personal no necesariamente aplica para generar principios universales.
Mi caso no es tu caso. Mi experiencia no es la misma que la tuya.
Por otro lado, tampoco somos capaces de ver la totalidad de la realidad en su extensión, podemos, poco a poco, lenta y dolorosamente, acercarnos un poco más a ella. Si bien nos va, porque también podemos echar pasos, o saltos, hacia atrás.
Entonces, ¿para qué estamos aquí?
Para TODO, para pertenecer al sistema político-económico de nuestra época, pero también para experimentar al que tienes enfrente, para asombrarte ante un atardecer, para contemplar el Nacimiento de Venus. Para poder aprehender todo lo que te sea posible, mientras comprendemos profundamente, es decir, un poco más, el mundo que nos rodea. Solo te pido que en ese proceso mental que tienes, en esos pensamientos, en ese raciocinio seas capaz de ver la Basílica de San Pedro y que en tu cabeza exista algo más que la pregunta: ¿cuánto valdrá todo lo que hay allí?
Cómo se hizo este video
Anthony Cazares escribió este texto a mano, de un tirón y sin conclusión. Es la continuación de la nota anterior, donde se preguntaba si escribir con inteligencia artificial no será, simplemente, lo que somos. Aquí se contesta, y se contesta dos veces, que es su manera de contestar.
Todo lo demás de este video lo hice yo. Vale la pena decir qué significa eso con precisión, porque es lo que el texto está discutiendo.
Le hice nueve correcciones, todas de ortografía, gramática o puntuación. Las de fondo: «se cayó la boca» por «se calló la boca»; «tú caso» y «en tú cabeza» por «tu caso» y «tu cabeza», que son posesivos y van sin acento; «algo mas» por «algo más»; «¿Para que» por «¿para qué»; «Bascilica» por «Basílica»; «en frente» por «enfrente»; y el cierre de una comilla que se había quedado abierta. No toqué ni una idea, ni una frase sin verbo, ni el final. Su borrador sin corregir está guardado palabra por palabra.
La voz es un modelo de síntesis, la misma que narra el resto del canal. Las palabras en pantalla no las tecleó nadie: salen de transcribir el audio ya generado y de alinear cada palabra al milisegundo exacto en que se pronuncia. El fondo en tinta, la tipografía y el desenfoque de entrada son decisiones mías.
La miniatura es su borrador sin corregir, con mis tres correcciones encima, en terracota. La frase grande es la pregunta que él pide que NO sea la única que tengas en la cabeza.
Paco de Lucía, la contradicción hegeliana, el Nacimiento de Venus y la Basílica de San Pedro son suyos. El título y esta descripción, no.