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Capítulo 46.2 · Plotino (II): el camino de vuelta, con Amelio, Eustoquio, Olimpio y los gnósticos

Plotino se avergonzaba de su cuerpo y defendió el mundo

Plotino se avergonzaba de su cuerpo y defendió el mundo

Dicen que Plotino despreciaba el cuerpo y el mundo, y la primera línea de su biografía parece confirmarlo: tenía el aire de alguien avergonzado de estar en un cuerpo, y no dejó que lo retrataran. Pero escribió un alegato durísimo contra los que despreciaban el mundo, y en 1945, dentro de un cántaro, en Egipto, aparecieron dos libros con los títulos de aquellos contra los que peleó su escuela. En esta segunda parte seguimos el camino de vuelta tal como él lo describió: el alma que nunca bajó del todo, la estatua que se labra quitando, por qué tiene que haber mal, la pelea con los gnósticos y la biblioteca de Nag Hammadi, el dios que apareció en el templo de Isis, las cuatro uniones que cuenta Porfirio y la muerte en la Campania. Y un enigma que se resuelve al final: ¿cómo pudo el mismo hombre avergonzarse de su cuerpo y defender el mundo, que también es cuerpo?

En este capítulo

  • Una imagen de una imagen: la vergüenza del cuerpo, el retrato que Carterio dibujó de memoria y el enigma del capítulo
  • Despertar del cuerpo: el alma que no bajó entera, las dos objeciones de Proclo (Remes) y la caída como apego
  • Labrar la propia estatua: la belleza, Narciso, Ulises, el escultor y las dos clases de virtudes
  • El borde de la luz: por qué tiene que haber mal; la materia como falta; la paradoja que estudia O'Brien
  • Contra los que desprecian el mundo: quiénes eran los gnósticos, la casa de los dos inquilinos y el debate sobre si Plotino fue justo (Puech, Igal, Turner)
  • La biblioteca del cántaro: Nag Hammadi, 1945; el Zostriano y el Alógenes; los dos pesos de la balanza
  • Un dios en el templo de Isis: Olimpio, los astrólogos y el daimon de cada uno
  • Cuatro veces: la unión, los centros que coinciden y el debate sobre si fue místico o filósofo (Hadot, Kenny)
  • La serpiente: la peste, la Campania, Eustoquio y las últimas palabras; el oráculo de Apolo
  • Lo que la imagen miraba: la solución del enigma y la frase que repetía Agustín

Fuentes y notas

Obra de base

Referencia de base para esta parte de la serie

  • P. Remes, Neoplatonism, Stocksfield, Acumen, 2008 (Ancient Philosophies), cap. 4, pp. 115-116: las objeciones de los platónicos posteriores al alma que no desciende (la epistemológica y la ética, formuladas por Proclo) y su valoración de la respuesta de Plotino.
  • J. Igal, introducción general, introducciones, sinopsis y notas a Porfirio, Vida de Plotino, y Plotino, Enéadas, 3 vols., Madrid, Gredos, 1982-1998 (BCG 57, 88 y 256); para este capítulo, introducción general §§ 11-12 y 73-76, introducciones a I 8, II 9 y IV 8, y notas a la Vida de Plotino.
  • P. Hadot, Plotino o la simplicidad de la mirada (orig. Plotin ou la simplicité du regard, París, 1963), caps. I-II.
  • L. P. Gerson (ed.), The Cambridge Companion to Plotinus, Cambridge, 1996: D. O'Brien, «Plotinus on matter and evil» (cap. 7); J. Dillon, «An ethic for the late antique sage» (cap. 13).
  • J. M. Robinson, Nag Hammadi: The First Fifty Years, Claremont, Institute for Antiquity and Christianity, 1995 (Occasional Papers 34), pp. 1-6 y 29-32, nn. 1 y 40-45.

Contraste

  • A. Kenny, A New History of Western Philosophy, vol. I, Ancient Philosophy, Oxford, 2004, p. 112 y cap. 9.

Especialistas citados

Especialistas citados en el video

  • P. Hadot, Plotin ou la simplicité du regard (1963): la vergüenza del cuerpo no es la psicosis de una época entera, como él mismo había pensado, sino la de un medio espiritual y literario (las gnosis, las religiones mistéricas, la divulgación del platonismo, las teologías astrales) (cap. II); los tratados como ejercicios espirituales (cap. I).
  • P. Remes, Neoplatonism (2008), pp. 115-116; autora también de Plotinus on Self: The Philosophy of the «We», Cambridge, 2007.
  • D. O'Brien, cap. 7 del Companion (y «Plotinus on Evil», en Le Néoplatonisme, París, 1971): la materia es mal y no-ser y, sin embargo, deriva del Uno por medio del alma; descarta las lecturas que eliminan la paradoja, la de Schwyzer (materia independiente), la de Rist (el acto del alma que la produce sería malo) y la de Pistorius (la materia no existe), y sostiene que la producción de la materia por el alma inferior es esencial a la explicación del mal en el mundo y en el alma. La tesis de que en las Enéadas las contradicciones no tienen arreglo es de H. J. Blumenthal (citado por O'Brien), no de O'Brien.
  • H.-Ch. Puech, «Plotin et les Gnostiques», en Les Sources de Plotin (Entretiens Hardt 5), Ginebra, 1960, pp. 161-190: cita en Igal, introducción a II 9, n. 5.
  • J. Igal (1920-1986), jesuita y filólogo, traductor de las Enéadas; «Una nueva interpretación de las últimas palabras de Plotino», Cuadernos de Filología Clásica 4 (1972), 441-462.
  • J. D. Turner, sobre el gnosticismo setiano platonizante (Zostriano, Alógenes, Las tres estelas de Set, Marsanes), según Robinson 1995, p. 31 (con las nn. 43-45).
  • J. M. Robinson, Nag Hammadi: The First Fifty Years (1995): la historia del hallazgo, con las entrevistas al descubridor y a su familia.
  • A. Kenny, A New History of Western Philosophy, I: el sistema se presenta sobre principios de Platón y de Aristóteles, no como revelación (p. 112); la conciencia del Uno, una visión mística como el arrebato del amante (cap. 9, sobre VI 9, 4).
  • Debate ¿fue justo Plotino con los gnósticos? Perspicaz (Puech); parcial: arguye desde sus propios esquemas y despacha lo valioso como préstamo de Platón, sin reconocer que los gnósticos reclamaban otra tradición (Igal, introducción a II 9); interlocutores que compartían el idioma platónico (lectura que se apoya en Turner; en la misma línea, T. Rasimus 2011, citado en la SEP «Porphyry», de E. Emilsson). La razón del choque, en II 9, 4: el hacedor del mundo, necio o malvado para ellos (así también P. Kalligas, «Plotinus», SEP, 2024). Caso: el Zostriano y el Alógenes de Nag Hammadi. Criterio: si los criticados se reconocerían en la crítica. El video deja los dos pesos en la balanza (el idioma platónico, según Turner; la revelación de Zoroastro y de Set con que firman) y no da resultado.
  • Debate ¿místico o filósofo? La experiencia: Hadot. El argumento: Kenny. Caso: IV 8, 1 frente a VPlot 23. Criterio: si los argumentos se sostienen sin la experiencia, es filosofía.

Pasajes antiguos

Textos antiguos citados

  • Verificados en la traducción de Igal (Gredos) o en el texto local que se indica.
  • Avergonzado de estar en un cuerpo; el retrato de Carterio («una imagen de una imagen»): Porfirio, Vida de Plotino (VPlot) 1. El retrato no se conserva; los bustos que se le atribuyen no son fiables (Igal, n. 2).
  • La enfermedad, la Campania, Eustoquio, las últimas palabras y la serpiente; Porfirio en Lilibeo, Amelio en Apamea, Castricio en Roma; 66 años, segundo año de Claudio: VPlot 2. I 8 entre los últimos tratados, enviado a Sicilia: VPlot 6.
  • Olimpio de Alejandría y la bolsa cerrada a cordel (imagen de Platón, Banquete 190e); el sacerdote egipcio y el Iseo; el tratado III 4: VPlot 10. Los astrólogos: VPlot 15 (Plotino admite en II 3 que los astros significan sin causar). Los gnósticos, contados entre los cristianos; los cuarenta libros de Amelio; la refutación de Porfirio: VPlot 16. Cuatro veces; la meta, unirse con el Dios primero, que está por encima de la Inteligencia; Porfirio, una vez, a los sesenta y siete años (dice estar en su año sesenta y ocho; así también en el Cap. 46.1): VPlot 23. El oráculo de Apolo y el comentario de Porfirio: VPlot 22-23.
  • Enéadas IV 8 (tratado 6), 1 (despertar del cuerpo) y 8 (el alma que no bajó entera, presentada como opinión propia contra la de los demás). Las objeciones de Proclo: In Timaeum III 333, 28-334, 15 (vía Remes).
  • Enéadas VI 9, 8 (los pies en el agua; el coro, que no se usa aquí); VI 9, 10-11 (los centros que coinciden; el santuario y las estatuas; la última línea del tratado).
  • Enéadas I 6 (tratado 1), 8-9: el reflejo en el agua (Narciso, sin nombrarlo), Ulises, la vista interior, la estatua. La cueva es eco de Platón, República 516a (Igal, n. 61).
  • Enéadas I 2, 1 y 6: las virtudes en dos grados; no ser sin pecado, sino ser dios (I 2, 6, 2-3). Platón, Teeteto 176a-b: asemejarse a dios en lo posible.
  • Enéadas I 8 (tratado 51), 4 (el cuerpo, malo en segundo grado), 6-7 (la necesidad del mal; el último término de la procesión; huir no es irse de la tierra), 9 (cómo se conoce el mal) y 10 (la materia es mala por carecer de cualidad); sinopsis de Igal.
  • Enéadas II 9 (tratado 33), 4 (el hacedor), 6 (lo que tomaron de Platón), 10 (los amigos), 15 (no hablan de la virtud) y 18 (la casa y los hermanos).
  • Enéadas III 4 (el daimon de cada uno, el nivel inmediatamente superior al que uno vive).
  • Enéadas I 4, 7: la frase sobre las vigas y las piedras que caen y los mortales que mueren. Posidio, Vida de Agustín 28: en medio de la devastación de África por los vándalos, Agustín se consolaba con el dicho de «un sabio»; Posidio no nombra a Plotino: la identificación es de los editores modernos (Igal, n. 24 a I 4). El asedio de Hipona, que Posidio cuenta enseguida, no se usa en voz para esta frase.
  • Nag Hammadi: códices VIII 1 (Zostriano) y XI 3 (Alógenes) (Igal, n. 76 a VPlot 16; el colofón del Zostriano y su carácter setiano, Robinson 1995, n. 40).

Notas

  • Cómo nos llegó Plotino. Se conserva todo lo que escribió, ordenado por Porfirio en seis grupos de nueve tratados; la Vida la escribió Porfirio a los sesenta y siete años, en su año sesenta y ocho (h. 300-301), unos treinta años después de la muerte del maestro, como prólogo de su edición. Estuvo con Plotino de 263 a 268 (él dice seis años; Igal cuenta cinco). La muerte no la vio: la cuenta por Eustoquio, el único presente. El Iseo y Olimpio los cuenta de oídas («cuentan», «dicen que dijo»). Porfirio juzgó los primeros veintiún tratados más ligeros y los últimos nueve más débiles (VPlot 6); I 8 es de los últimos.
  • Los gnósticos, hasta 1945, se conocían casi solo por sus adversarios: Plotino, y antes Ireneo, Hipólito y otros escritores eclesiásticos, cuya visión, advierte Igal, no es menos negativa (introducción a II 9, n. 6). Ya había algunos textos gnósticos coptos en Europa (los códices Askew, Bruce y el de Berlín, BG 8502), pero Robinson llama a los de Nag Hammadi los primeros textos gnósticos auténticos que pueden hablar por sí mismos. Porfirio cuenta a los gnósticos de Roma entre los cristianos; el pasaje se discute (Igal le dedicó un artículo, n. 73), y Robinson clasifica el Zostriano y el Alógenes entre los textos setianos sin rasgos cristianos.
  • El hallazgo de Nag Hammadi: noviembre o diciembre de 1945, fecha reconstruida por Robinson con el registro de defunciones de al-Qasr. Trece códices (el XIII son ocho hojas metidas en la tapa del VI) con cuarenta y ocho escritos distintos, unos cincuenta y dos con los duplicados: copias coptas de fines del siglo IV de traducciones de originales griegos (Robinson 1995, p. 29); algunos no son gnósticos (las Enseñanzas de Silvano), y Robinson la llama una biblioteca cristiana. La noticia salió primero en la prensa de El Cairo (La Bourse Égyptienne, 10 de enero de 1948); Puech la presentó ante la Académie des Inscriptions el 20 de febrero de 1948, con trabajo de Jean Doresse y Togo Mina (Robinson, nn. 1 y 4). La venganza de sangre de la familia del descubridor no entra en el video.
  • Las últimas palabras tienen un problema de texto (VPlot 2, 25-27). Henry y Schwyzer leen «el dios que hay en ustedes»; Igal, «lo que de divino hay en nosotros», y lo defendió en su artículo de 1972. La voz sigue a Igal, y sigue también su lectura (introducción general § 12): las palabras resumen el tema platónico de la huida y la subida del alma, que en Plotino es una entrada en sí mismo, no un cambio de lugar.
  • La enfermedad de Plotino: una especie de lepra, la elephantiasis Graecorum según H. Oppermann (Igal, introducción general §11 y n. 44). La voz se queda en lo que dice Porfirio.
  • La tesis del alma que no desciende fue rechazada por algunos platónicos posteriores, que la tuvieron por heterodoxa (Igal, n. 48 a IV 8, 8: Hermias, Proclo). Es el primer turno de una conversación que sigue en los Caps. 48 y 50.
  • La unión mística: E. R. Dodds («The Parmenides of Plato and the Origin of the Neoplatonic One», Classical Quarterly 22, 1928, p. 141) la entendió como actualización momentánea de una identidad potencial, e Igal lo sigue (introducción general §81). Remes (p. 20), con P. Hadot (1966) y Strange (2007), sugiere que el orden cronológico de los tratados apunta a la identificación con la Inteligencia, más que con el Uno, como meta del sabio; VPlot 23, en cambio, pone la meta en el Dios primero. Ninguna de las dos va en voz.
  • El oráculo de Apolo es un poema de autor desconocido, consultado por Amelio y copiado y comentado por Porfirio, que llama a su maestro hombre demónico. Igal lo lee como la proclamación de que Plotino se volvió démon (n. 98).
  • Homónimos: Olimpio de Alejandría, el de la magia, no es Olimpo, el defensor del Serapeo (Cap. 49), ni el Olimpio alumno de Hipatia. Amonio, el maestro de Plotino (llamado Saccas por fuentes tardías), no es el de Plutarco ni el hijo de Hermias. Pierre Hadot, el de Plotino, no es Ilsetraut Hadot.
  • La lámpara del bloque 4 es una imagen del guion, no de Plotino; la voz lo dice.
  • Opinión del narrador, declarada en voz (bloque 8): en el debate de místico o filósofo, Plotino pasa la prueba de que los argumentos se sostengan sin la experiencia; la experiencia está al final del camino, no en las premisas.

Capítulos del video

  1. Una imagen de una imagen
  2. El retrato a escondidas
  3. Lo cuenta Porfirio
  4. ¿Una época enferma?
  5. El enigma
  6. Despertar del cuerpo
  7. El alma que no bajó entera
  8. Las dos objeciones de Proclo
  9. Lo que hace caer
  10. Labrar la propia estatua
  11. Narciso
  12. Ulises y la otra mirada
  13. El escultor
  14. Dos clases de virtudes
  15. El borde de la luz
  16. Por qué tiene que haber mal
  17. Qué es la materia
  18. ¿Cómo sale el mal del Bien?
  19. Los lectores de libros raros
  20. Contra los gnósticos
  21. La casa de los dos inquilinos
  22. ¿Fue justo con ellos?
  23. La biblioteca del cántaro
  24. El Zostriano y el Alógenes
  25. La balanza
  26. Olimpio y la magia de los astros
  27. Un dios en el templo de Isis
  28. El daimon de cada uno
  29. El santuario
  30. Cuatro veces
  31. ¿Místico o filósofo?
  32. Un criterio
  33. La peste
  34. La serpiente
  35. El oráculo de Apolo
  36. Lo que la imagen miraba
  37. Las últimas palabras
  38. La frase que repetía Agustín
  39. Lo que viene: Sicilia