
Sus esclavos contaban que, al rezar, Jámblico se elevaba del suelo más de diez codos y se volvía dorado; él se rió del rumor. Lo que sí sostenía cuesta más aceptarlo: que para unirse a los dioses pensar no basta y hacen falta ritos. En este capítulo seguimos al platónico sirio que lo dijo: su familia de reyes-sacerdotes de Emesa y la duda de si fue alumno de Porfirio; la escuela de Apamea, el muerto en el camino y los muchachos de Gádara, contados por un biógrafo que deja su propia duda a la vista; la Vida pitagórica como programa; la respuesta a Porfirio firmada por un sacerdote egipcio; el alma que bajó entera y la cuerda que tiene que venir de arriba; el debate de si la teúrgia fue superstición o filosofía, puesto a la luz del fantasma de un gladiador; Sosipatra y su cátedra en Pérgamo; y la estatua de Hécate que sonrió, por la que un muchacho que iba a ser emperador escogió maestro. Y un enigma que se resuelve al final: ¿qué quiso decir Plotino cuando dijo que los dioses tenían que venir a él, y por qué Jámblico, una generación después, quedó en la orilla contraria?
En este capítulo
- Diez codos: el rumor de la levitación, la risa, las tres bocas por las que nos llegó y la frase de Plotino a Amelio
- Un sirio de familia de reyes: Emesa y Calcis, lo que se conserva, ¿alumno de Porfirio? (Chiaradonna y Lecerf; Igal), Apamea y la mala prosa
- El muerto en el camino: el muerto que nadie vio, el orden de lectura de la escuela, Gádara y la duda de Eunapio
- Los peces que no morían: la Vida pitagórica como invitación, Milias y el silencio, la verdad que se recibe
- Los dioses que no se dejan mover: la carta perdida a Anebo, Abamón, un título que borró la respuesta y la invocación que no mueve a los dioses
- Nadie sale solo del pozo: Plotino contra Jámblico sobre el alma, el razonamiento de «pensar no basta», tres saberes y la escala de las virtudes
- El fantasma del gladiador: los Oráculos caldeos, el resumen de Damascio y el debate ¿superstición o filosofía? (Dodds; Shaw y Lecerf; Lloyd)
- Dos cátedras en Pérgamo: Sópatro y los vientos, Edesio, Sosipatra, Antonino y la cátedra de Sosipatra
- La estatua que sonrió: Juliano, Eusebio de Mindo, Máximo y la ley de los maestros de 362
- Ellos deben venir a mí: la lectura de Igal, el enigma resuelto y una advertencia que sirvió al revés
Fuentes y notas
Obra de base
Referencia de base para esta parte de la serie
- P. Remes, Neoplatonism, Stocksfield, Acumen, 2008: cap. 1, pp. 11-15 (el plan de estudios de la escuela; Porfirio comentó los Oráculos caldeos, p. 15) y pp. 22-24 (Amelio, más interesado que Plotino en la religión y en los Oráculos; Jámblico: el plan de estudios, «probablemente» suyo; «cuestión de gusto» si fue discípulo de Porfirio); cap. 5, pp. 171-173 (la teúrgia transforma el alma de quien la practica, no a los dioses).
- R. Chiaradonna y A. Lecerf, «Iamblichus», Stanford Encyclopedia of Philosophy (publicada el 27-VIII-2019; revisión sustancial del 7-XI-2023). Chiaradonna firma §2.1, 2.3, 2.4, 5 y 7; Lecerf, §1, 2.2, 3, 4 y 6. Usados: §1.1-1.2 (vida y obras), §2.2 (el plan de doce diálogos), §2.3 (la lectura tradicional de Dodds y su crítica), §2.4 (los discípulos, Pérgamo, Juliano), §4.3 (pitagorismo), §6.1-6.3 (el alma que baja entera, la teúrgia, la escala de virtudes, el mejor teúrgo es el mejor teólogo), §7.2 (las virtudes teúrgicas), Bibliografía A.2-A.3 (lo que queda de los libros V-X).
- Jámblico, Vida pitagórica. Protréptico, introducciones, traducción y notas de M. Periago Lorente, Madrid, Gredos, 2003 (BCG 314), introducción, pp. 9-14.
- Jámblico, Sobre los misterios egipcios, introducción, traducción y notas de E. A. Ramos Jurado, Madrid, Gredos, 1997 (BCG 242), introducción, pp. 7-12 (título, Ficino, Abamón, autoría, fechas, transmisión de la Carta a Anebo).
- Eunapio, Vidas de filósofos y sofistas, en Philostratus and Eunapius, The Lives of the Sophists, ed. y trad. W. C. Wright, Loeb, 1922 (citado por las páginas de Boissonade).
Contraste
- A. C. Lloyd, «The Later Neoplatonists», en A. H. Armstrong (ed.), The Cambridge History of Later Greek and Early Medieval Philosophy, Cambridge, 1967, parte IV, pp. 277-279 (la teúrgia, Bidez y los Oráculos caldeos, «la superstición es la religión de los otros») y pp. 295-297 (Jámblico).
Especialistas citados
Especialistas citados en el video
- J. Igal, introducción general y notas a Porfirio, Vida de Plotino, y Plotino, Enéadas I-II, Madrid, Gredos, 1982 (BCG 57): p. 24 (lectura de «ellos son los que deben venir a mí» como las hipóstasis presentes en el alma) y n. 47 a VPlot 9 (ese Jámblico no es el filósofo, sino tal vez su abuelo).
- E. R. Dodds, The Greeks and the Irrational, Berkeley, 1951, apéndice II, «Theurgy», pp. 283-311 (citado por la SEP §2.3; no se leyó de primera mano). En voz solo se le atribuye lo que le atribuye la SEP: la oposición entre el enfoque racional de Plotino y Porfirio y la postura de Jámblico.
- G. Shaw, Theurgy and the Soul: The Neoplatonism of Iamblichus, University Park, 1995 (citado por la SEP §6.3 y por Remes; no se leyó de primera mano).
- ¿Superstición o filosofía? (bloque 7). Recaída: Dodds (1951), y en la misma línea F. Copleston, Historia de la filosofía, t. I, caps. XLV-XLVI («supersticiones», «teosofía»). El argumento que se da en voz como su versión más fuerte (el último paso, en ritos que solo puede constatar quien ya está dentro, no se puede revisar desde fuera) es una reconstrucción de esta serie, y así se dice en voz; no es una cita de Dodds. Consecuencia: Shaw (1995); Lecerf (SEP §6.3: la teúrgia como racionalización de lo irracional y no al revés, aunque reconoce el carácter antiintelectualista de la postura de Jámblico frente a Plotino y Porfirio); I. Tanaseanu-Döbler, Theurgy in Late Antiquity, 2013 (según la SEP §2.3). Sin etiqueta: Lloyd (1967, pp. 279 y 296). Criterio del video: qué se le exige a una filosofía, que cada paso se pueda revisar desde fuera o que sus conclusiones se sigan de sus premisas; cada postura elige una exigencia, y el video no decide entre ellas.
- ¿Fue alumno de Porfirio? (bloque 2). Sí, en Roma: Chiaradonna y Lecerf (la dedicatoria de Sobre el «Conócete a ti mismo», en Estobeo III 21, 26; el hijo casado en Roma, VPlot 9). En duda: Igal (n. 47); Periago Lorente (contactos escasos; Mau lo duda); Remes («cuestión de gusto»: Porfirio apenas unos años mayor).
Pasajes antiguos
Textos antiguos citados
- Verificados en la traducción o en el original local, salvo lo que se marca «vía SEP».
- El rumor de la levitación, la piel y la ropa doradas, y la risa: Eunapio, VS 458. La cadena Crisancio-Edesio: VS 458. El muerto en el camino: VS 458-459. Gádara, Eros y Anteros, y la duda de Eunapio («Edesio afirmaba no haberlo escrito»): VS 459-460. El estilo de Jámblico («no ha sacrificado a las Gracias»): VS 458; el dicho es sobre Jenócrates (lo nombra el propio Eunapio) y viene de Diógenes Laercio IV 6 o, más probablemente según Wright, de Plutarco, Praec. coniug. 141F. Los alumnos que llegaban de todas partes: VS 458. El fantasma de un gladiador: VS 473.
- Que pensar no basta; actos inefables y símbolos que solo los dioses entienden; las causas auxiliares; el conocimiento necesario pero no idéntico a la unión: Jámblico, Sobre los misterios (Respuesta de Abamón) II 11 (Gredos 242, pp. 99-101; Parthey 96-97). La invocación no arrastra a los dioses impasibles: I 12 (Gredos 242, pp. 64-65). Tres disciplinas: I 2 (vía SEP §2.3). El conocimiento de los dioses abarca el de uno mismo: X 1 (vía SEP §6.3). La tradición egipcia como fuente de la filosofía griega: I 2 (vía SEP §2.3).
- «Ellos son los que deben venir a mí»: Porfirio, Vida de Plotino 10, 33-38. El hijo de Jámblico, Aristón, casado con Anficlea, discípula de Plotino: VPlot 9. «Este es el que buscaba»: VPlot 3.
- Los pescadores: Jámblico, Vida pitagórica 36 (también Porfirio, Vida de Pitágoras 25). Los pitagóricos ante el campo de habas y Milias ante Dionisio: VP 189-194. Aglaofamo: VP 146 (Gredos 314).
- La familia de reyes-sacerdotes de Emesa (los Sampsigerámidas): Damascio, Historia filosófica, p. 334, 10-14 Athanassiadi = p. 2, 8-10 Zintzen (vía SEP §1.1). El comentario a los Oráculos caldeos en al menos veintiocho libros: Damascio, De princ. II 1, 5-8 (vía SEP §2.2). Las dos familias de la escuela, «filosofía primero» o «arte sacerdotal primero»: Damascio, In Phaed. I 172 Westerink (vía SEP «Proclus» §3.6; Lloyd lo cita como Olimpiodoro, In Phaed. 123, 3-5 Norvin, porque el comentario de Damascio se transmitió en parte con el nombre de Olimpiodoro).
- Sópatro y los vientos; el prefecto Ablabio: VS 462-464. El silencio de Edesio en tiempos de Constantino: VS 461-462. Sosipatra: VS 466-470 (los viejos y la viña, VS 467-469; Eustacio, VS 465; la cátedra en su casa y el carruaje de Filometor, VS 469-470). Antonino en Canopo: VS 471-472.
- Juliano, Constancio, Edesio, Eusebio de Mindo, Hécate y «me mostraste al hombre que buscaba»: VS 473-475.
- La ley sobre los maestros: Código Teodosiano XIII 3, 5 (17 de junio de 362); su defensa, Juliano, Carta 36 Wright (el rescripto). Máximo, acusado de haber sabido de los versos del oráculo sobre quién sucedería a Valente (la consulta del anillo y las letras ΘΕΟ, Amiano XXIX 1, 29-33) y de haberlos callado; llevado a Éfeso y decapitado: Amiano Marcelino XXIX 1, 42 (sin año; 371 o 372).
Notas
- Cómo nos llegó Jámblico. Del plan en diez libros sobre los pitagóricos se conservan los cuatro primeros (Vida pitagórica, Protréptico, Sobre la ciencia matemática común, Introducción a la aritmética de Nicómaco); de los libros V-VII (la aritmética en lo físico, en lo ético y en lo teológico) quedan extractos copiados por Miguel Pselo (ed. D. J. O'Meara, 1989); de los VIII-X (música, geometría, astronomía), solo los títulos (SEP, Bibliografía A.2-A.3; la introducción de Gredos dice que «se perdieron seis», sin distinguir). Se conserva entera la Respuesta del maestro Abamón a la carta de Porfirio a Anebo, cuyo título tradicional, De mysteriis Aegyptiorum, viene de la paráfrasis latina de Ficino (Venecia, 1497). Lo demás son unos ochocientos fragmentos y testimonios: Sobre el alma y las Cartas (en Estobeo), los comentarios a las Categorías (en Simplicio) y al Timeo (en Proclo). El único testimonio antiguo directo de la autoría de la Respuesta es Proclo, In Tim. I 386, 8-13 (SEP §1.2). La vida depende casi por entero de Eunapio de Sardes, que escribe hacia 399-400, nació unos veinte años después de la muerte de Jámblico (Remes), era alumno de Crisancio desde niño y no conoció a Edesio; la SEP llama a su relato «meramente hagiográfico». El epíteto «divino» es un lugar común de la tradición posterior (Lloyd, p. 295).
- Fechas. Nacimiento: SEP h. 242; Periago Lorente, hacia 250 «o cinco o siete años antes»; Remes, h. 240; Lloyd, quince o veinte años después de Porfirio. Muerte: h. 325 (Des Places, Periago Lorente) o 330 (Dalsgaard Larsen, Bidez); Lloyd, h. 326. Calcis: la tradición la identifica con Calcis del Belo (Qinnasrin); hay quien defiende Calcis del Líbano (Aliquot 2010, según la SEP). Juliano, proclamado augusto por sus tropas en 360, quedó como único emperador a la muerte de Constancio, en 361. Máximo: Amiano da el hecho sin año; Wright, 371; la PLRE y otros, 372.
- Emesa. La fórmula de la SEP, «la familia que llegó al trono con Heliogábalo», simplifica: la sangre de Emesa llegó antes al trono con Julia Domna, y el parentesco entre los Sampsigerámidas y su familia es una hipótesis. En voz solo se dice «una vieja familia de reyes y sacerdotes de Emesa».
- Anatolio. Eunapio solo dice que era «el segundo después de Porfirio». La introducción de Gredos lo identifica con el Anatolio de Laodicea, peripatético y matemático; Lloyd advierte que la identificación se discute.
- La carta y la respuesta: Dalsgaard Larsen, entre 280 y 300; Dillon, juventud de Jámblico, cerca de los años de Plotino; Athanassiadi, h. 300 o después; Sodano, h. 310 (Ramos Jurado, pp. 11-12). La carta se reconstruye con las citas de la Respuesta y con los pasajes que copiaron Eusebio de Cesarea, Agustín, Teodoreto y Cirilo (Ramos Jurado). Anebo: sacerdote para la SEP, escriba para Ramos Jurado.
- La autoría de la Respuesta: dudada desde Meiners (1781) y Harless (1858), devuelta a Jámblico por Rasche (1911); hoy casi general (Ramos Jurado, pp. 9-10). Abamón: «padre del dios», una manera de nombrar al teúrgo (H. D. Saffrey, «Abamon, pseudonyme de Jamblique», en Recherches sur le néoplatonisme après Plotin, París, 1990, pp. 95-107, según Ramos Jurado); «corazón de Amón» (Hopfner); un egipcio real o un equipo de la escuela (Sodano).
- El alma que baja entera vale para las almas particulares, las humanas. Según Damascio (In Parm. IV 24, 1-7), Jámblico enseñaba que una primera clase de almas «desciende sin descender», y el estatuto de las almas superiores es oscuro (SEP §6.1). La escala de las virtudes: Porfirio (Sent. 32) llegaba hasta las paradigmáticas, por encima de las contemplativas; Jámblico añade las teúrgicas o hieráticas en lo más alto (SEP §7.2).
- Los Oráculos caldeos: según J. Bidez (La vie de l'empereur Julien, París, 1930, p. 369 n. 8), citado por Lloyd, la palabra «teúrgo» se habría inventado para Juliano, el autor o compilador de los versos en tiempos de Marco Aurelio (Juliano el Teúrgo, no el emperador). Porfirio los comentó (Remes, p. 15) y los discute con reservas en Sobre el regreso del alma (Agustín, Civ. Dei X); Amelio se interesó por ellos más que Plotino (Remes, p. 22).
- Sópatro: Eunapio habla de una conspiración y culpa a la envidia del prefecto Ablabio; la SEP habla de una intriga en la corte, sin los vientos; la Suda, según Periago Lorente, de una condena por magia.
- Sosipatra: nacida hacia 300 y muerta después de 362, según la edición española de Eunapio (Vidas de santos paganos). Eunapio no dice de quién supo su historia; que le llegara por Crisancio, que estudió en Pérgamo en esos años, es una inferencia y así se dice en voz. Su hijo Antonino murió hacia 390 (Wright); el Serapeo cayó en 391-392 (se cuenta en el capítulo 49).
- El eco entre «este es el que buscaba» (Plotino, VPlot 3) y «me mostraste al hombre que buscaba» (Juliano, VS 475) puede ser de Juliano o de Eunapio, que conocía la Vida de Plotino.
- La ley de 362: el edicto exige que los maestros sean aprobados por el consejo de su ciudad y por el emperador; la Carta 36 explica el criterio: quien enseña a los poetas debe creer en lo que enseña o no enseñarlos, y si cree que se equivocaron sobre los dioses, que vaya a las iglesias de los galileos a explicar a Mateo y a Lucas. A los alumnos cristianos no se les prohíbe asistir.
- Debates que no cupieron en voz: si Teodoro de Asine, discípulo de Jámblico, volvió a un platonismo de corte plotiniano (SEP §2.4); la escuela de Pérgamo como «escuela» (Praechter) y su crítica (SEP §2.4); Temistio contra «el hombre de Calcis» (SEP §2.4); Jámblico como «segundo fundador del neoplatonismo» (Praechter 1910, matizado por la SEP §2.1). El manual anónimo de los Prolegómenos a la filosofía de Platón (§ 26) le atribuye a Jámblico la lista de los doce diálogos (SEP §2.2); el orden de lectura, en Remes, pp. 11-12.
- Fuera del video: Timica, la mujer de Milias (VP 194), que prefirió no poder hablar antes que revelar el secreto; Alipio de Alejandría y su pregunta capciosa sobre los ricos (VS 460-461); Edesio y su padre (VS 461); Eustacio ante Sapor (VS 465-466); Salustio, Sobre los dioses y el cosmos; Merlan y el Espeusipo de Sobre la ciencia matemática común (Cap. 27).
- Opinión del narrador, declarada en voz (bloque 9): la advertencia de Eusebio de Mindo contra Máximo funcionó como su mejor publicidad ante Juliano.
- La resolución del enigma (bloque 10) no cierra el debate «¿superstición o filosofía?» del bloque 7: que la teúrgia de Jámblico salga de un argumento sobre cuánto del alma bajó explica de dónde viene, pero no dice si el argumento es bueno, ni si su último escalón se deja revisar desde fuera, que es lo que le pide la postura de la recaída.
- Los Oráculos caldeos se atribuyen a Juliano el Caldeo y a su hijo, Juliano el Teúrgo, en tiempos de Marco Aurelio; en voz, sin nombre, para no confundirlo con el emperador Juliano del bloque 9.
- Hécate, la diosa del templo de Máximo (bloque 9), es la misma que en el capítulo 47 contesta, en un oráculo que recoge Porfirio, la pregunta sobre Cristo.
Capítulos del video
- Diez codos
- Dos preguntas
- Apamea
- Doce diálogos en orden
- Una invitación en diez libros
- Los dioses que no se dejan mover
- Nadie sale solo del pozo
- Tres saberes
- Una consecuencia
- Sópatro y los vientos
- Dos cátedras
- La estatua que sonrió
- Persia y Éfeso
- Lo que viene: Alejandría