
Arcesilao convirtió la Academia de Platón en una escuela de la duda, y desde la Antigüedad se cuenta que en secreto les pasaba a sus mejores alumnos las doctrinas de Platón. Pero Sexto Empírico lo cuenta de oídas, Agustín lo propone como conjetura suya, y el mismo Sexto, unas líneas antes, dice que Arcesilao no afirmaba nada. ¿Cuál de los dos Arcesilaos existió? En el camino: el muchacho de Pitane que dejó a Teofrasto por la Academia, el método de «di tú lo que piensas», la pregunta con la que obligó a Zenón a afinar su definición, el argumento que lleva al sabio estoico a no asentir a nada, eslabón por eslabón, la objeción de que así no se puede vivir y lo razonable, Cleantes defendiendo a su rival, tres maneras de leer a Arcesilao, y la pregunta de un general romano que ayuda a entender el «secreto».
En este capítulo
- El escéptico que escondía a Platón: el rumor de Sexto, el oro enterrado de Agustín y la Quimera de Aristón
- Un alumno que se le fue a Teofrasto: Pitane, Autólico, Crantor con Perseo y Andrómeda, la jefatura de la Academia y cómo nos llegó
- Di tú lo que piensas: el método, la balanza de razones, el «Fulano no asiente» y la bolsa bajo la almohada
- La pregunta a Zenón: la definición que crece, Lúculo frente a Cicerón y las burlas de Aristón
- El billete falso: el sabio estoico que no asiente a nada, eslabón por eslabón
- La Gorgona del Pórtico: la objeción de la inacción, el impulso, lo razonable y Cleantes
- Tres Arcesilaos: la gota y Carmides; polemista, escéptico o platónico
- El oro enterrado: la muerte de Arcesilao, la pregunta de Lúculo, la bolsa de Ctesibio y el apoyo de Agustín
Fuentes y notas
Obra de base
Referencia de base para esta parte de la serie
- A. A. Long, La filosofía helenística, Madrid, Alianza, 1984 (orig. Hellenistic Philosophy, Londres, 1974). Para este capítulo: cap. 3, «El escepticismo de la Academia: Arcesilao», pp. 93-98: el método socrático puesto al día; el argumento más detallado que se conserva de él, contra la comprensión estoica (pp. 94-95); la suspensión del juicio fundada en la necesidad de evitar el error (pp. 96-97); lo razonable como consecuencia aplicada a los estoicos, con von Arnim contra Brochard (p. 97 y n. 17); la función crítica restaurada y el rechazo del platonismo secreto; como no escribió nada, era fácil que surgieran ideas engañosas sobre él (p. 98). Erratas de la edición española: «Pitane, en Etolia» (es Eólide); «Adv. math. VII, 950-7» (es VII 150-157); «Acad. I, 77» en p. 98 (es Lúculo 77). Traducción española de P. Jordán de Urries, publicada antes en Revista de Occidente, 1977.
Contraste
- A. Kenny, Ancient Philosophy (A New History of Western Philosophy, vol. 1), Oxford, 2004: llama a Arcesilao «alumno de Pirrón»; ninguna fuente antigua local lo dice, y no se usa.
Especialistas citados
Especialistas citados en el video
- A. A. Long, From Epicurus to Epictetus, Oxford, 2006, cap. 5, «Arcesilaus in his time and place», pp. 96-113 (escrito para un congreso de 1985 y revisado para el libro). Laercio depende, casi seguro, de Antígono de Caristo, aunque no lo nombra en esta vida (p. 98 y n. 3), con paralelos casi literales en el Index Academicorum de Filodemo (pp. 99-101); Autólico, de quien se conservan Sobre la esfera en movimiento y Sobre los ortos y ocasos, Méreas y Pílades, y la sospecha de que Teofrasto perdió sobre todo a un alumno de retórica (pp. 103-105, no dicho en el video); la vida de Arcesilao en Laercio no nombra a Zenón ni la de Zenón a Arcesilao, y el adversario cara a cara pudo ser sobre todo Aristón, con la teoría de Zenón como blanco (pp. 106-108; en el video, solo que en Laercio el que discute cara a cara es Aristón). Anna Maria Ioppolo (1986) leyó la primera versión de Long como si negara el choque con Zenón; Long contesta que no lo negaba, y precisa que fue «sobre todo» con Aristón (p. 107, n. 26). «Academia Media», rótulo posterior (p. 108); «el primero en argumentar en pro y en contra», falso y engañoso (p. 109); el «yo digo» y el «Fulano no asiente»: que el nombre fuera el del propio Arcesilao es conjetura de Long, presentada como tal (pp. 111-112; Laercio solo dice «diciendo el nombre»). Long reconoce en Arcesilao un compromiso firme con la suspensión del juicio (p. 111). Long fecha la jefatura hacia 274 (p. 103, n. 13); en 1974, hacia 265.
- «Arcesilaus», Stanford Encyclopedia of Philosophy (rev. 13 de febrero de 2026): https://plato.stanford.edu/entries/arcesilaus/. La lectura dialéctica en su versión fuerte, la que en el video es «el polemista» (Pierre Couissin 1929, Gisela Striker 1980, James Allen 2025), y las tres lecturas doctrinales (§4): la suspensión como reacción natural sin creencia (Anna Maria Ioppolo, Opinione e scienza, Nápoles, 1986, y trabajos posteriores, entre ellos su libro sobre Aristón de 1980 y su estudio del testimonio de Sexto sobre la Academia), como hipótesis razonada (Malcolm Schofield, «Academic epistemology», en The Cambridge History of Hellenistic Philosophy, 1999; Casey Perin, 2010) o como creencia residual no justificada (Michael Frede, «Des Skeptikers Meinungen», 1979, y «The Sceptic's two kinds of assent», 1984; John Cooper, 2004; Charles Brittain); en el video, dentro del escéptico, solo se nombra a Ioppolo. Lo razonable (§5). Que contra Zenón usó armas de Platón (§3), versión moderada de la postura «platónica» (no dicho en el video).
Pasajes antiguos
Textos antiguos citados
- Diógenes Laercio IV 22 (Polemón y Crates, «dioses o restos de la raza de oro»; la mesa en casa de Crantor), IV 25 (Crantor le deja doce talentos), IV 28 (Pitane, en Eólide; cuatro medios hermanos; «el primero en argumentar en pro y en contra», que Long corrige), IV 29-30 (Autólico, Sardes, Janto el músico, Teofrasto, Crantor; los versos de la Andrómeda de Eurípides, Perseo y Andrómeda; la queja de Teofrasto), IV 31 (Homero cada noche; «visitar a su amado»), IV 32 (Socrátides le cede la escuela; no escribió libros, según algunos por suspender el juicio sobre todo; los apuntes de Crantor, publicados o quemados; tenía los libros de Platón y parecía admirarlo), IV 33 (la Quimera de Aristón; los versos de Timón, no dichos en el video), IV 36 (el «yo digo» y «Fulano no asiente»), IV 37 (persuasivo, temido, generoso; la bolsa de Ctesibio, «una travesura de Arcesilao»), IV 43-44 (Pílades; los tres testamentos; la carta a Taumasias; la muerte a los 75 años según Hermipo), IV 45 (floruit en la Olimpiada 120, según Apolodoro); VII 162-163 (Aristón: el toro monstruoso con matriz y el académico «ciego», que Laercio no identifica con Arcesilao), VII 171 (Cleantes defiende a Arcesilao), VII 179 y 183 (Crisipo, corredor de fondo, alumno de Cleantes; «sin Crisipo no habría Pórtico»).
- Cicerón, Académicos I 34 (Zenón y Arcesilao oyeron a Polemón), I 44-46 (con Zenón empezó toda su pelea, «según hemos oído»; contra las opiniones de todos, para que el peso igual de las razones facilitara retener el asentimiento; en los libros de Platón nada se afirma); Lúculo (Académicos II) 9 (la villa de Hortensio en Bauli), 15-16 (Lúculo, que defiende la certeza estoica con los argumentos de Antíoco: Arcesilao como Tiberio Graco), 59-60 (sobre los académicos de su tiempo, herederos de Arcesilao: por qué esconden su opinión, para que mande la razón y no la autoridad; y lo único que no esconden, que nada se puede percibir), 66-67 (el silogismo; Arcesilao acepta las dos premisas), 76-77 (no por rivalidad; la escena de la definición, con «quizá» y «creo»); Del supremo bien II 2 (el método socrático restaurado; el ejemplo del placer, para la Academia de tiempos de Cicerón), V 94 (la gota y Carmides, en boca de Pisón, portavoz de Antíoco); Sobre el orador III 67 y 80.
- Sexto Empírico, Esbozos pirrónicos I 232-234 (casi la misma orientación que los pirrónicos; la suspensión como buena objetivamente; el rumor del Platón secreto, con «si ha de creerse también lo que de él se dice»; la Quimera); Contra los matemáticos VII 150-158 (el argumento contra la comprensión estoica y lo razonable).
- Plutarco, Contra Colotes 1121e-1122f (la Gorgona y el argumento de la inacción; los tres movimientos del alma, respuesta que Long 2006, n. 1, y la SEP §5 atribuyen a Arcesilao; el monte y los baños, la pared y la puerta); Sobre las contradicciones de los estoicos 1036a (Crisipo nombra a «los que practican la suspensión del juicio en todo»; que se refiera a Arcesilao y los suyos es identificación del traductor de Gredos, n. 45, y de Long 2006, n. 29).
- Agustín, Contra los académicos III 17, 38 (como opinión suya, «me parece», que Arcesilao escondió la doctrina de la Academia, Academiae sententiam, y la enterró como oro; la ocasión, que Zenón enseñaba que el alma es mortal y que dios es fuego) y III 20, 43 (lo llama persuasión probable, que si es falsa no le importa; que esa doctrina era la de Platón, como opinión suya; y como apoyo, «que oiga al propio Cicerón», que decía que los académicos tenían la costumbre de ocultar su opinión y de no revelarla sino a quien hubiera vivido con ellos hasta la vejez). Agustín no nombra la obra de Cicerón; que sea la versión completa de los Académicos es inferencia de Long 2006, n. 12. Leído en latín (Wikisource).
- Numenio, Sobre la separación de los académicos respecto de Platón, en Eusebio, Preparación evangélica XIV 4, 16 (el título) y XIV 5, 10-6, 14 (= fr. 25 Des Places, numeración sin cotejar): el verso de la Quimera (5, 13), tercer testigo con Laercio y Sexto; Arcesilao, pirrónico salvo en el nombre (6, 4-6); la sepia de Diocles de Cnido, autor de unas Diatribas, según el cual Arcesilao se escondía tras la suspensión del juicio por miedo a los teodoreos y a Bion el sofista, y que Numenio cita para decir que no la cree (6, 6).
- Estrabón XIII 1, 67 (Pitane; Arcesilao, oyente de Polemón con Zenón).
Notas
- Fechas: Arcesilao, hacia 316/315-241/240 a. C. (SEP: 315/314-241/240). La jefatura, en desacuerdo: Long 1974, hacia 265; Long 2006, hacia 274; la SEP, después de la muerte de Crates en 268/267. En el video, «hacia el doscientos sesenta y ocho». Carnéades, que llevó la idea de lo razonable mucho más lejos con lo persuasivo, floreció un siglo después: es del Cap. 34.
- Que Zenón y Arcesilao fueran compañeros de clase con Polemón lo permiten Estrabón y Cicerón (Académicos I 34), pero Long 2006 (p. 103, n. 13) sostiene que por las fechas lo oyeron en momentos distintos, y que la escena de los dos rivales en la misma clase es de Numenio. En el video no se toca.
- La escena de la definición (Lúculo 77) es una reconstrucción de Cicerón, y él mismo la marca con «quizá» y «creo»; en el video se dice así.
- La resolución del misterio, que el «secreto» era un método, es lectura del narrador y se dice así en el video: se apoya en Lúculo 60, que habla de los académicos de tiempos de Cicerón y no de Arcesilao en persona, y en el apoyo que Agustín busca en Cicerón. El criterio del debate (cómo hablan los testigos: los del platónico se cubren) también se presenta como planteamiento del narrador. La inclinación por el polemista coincide con la lectura dialéctica de Couissin, Striker y Allen y, con matices, con la de Long.
- En Contra Colotes, los manuscritos dicen que la fama de Arcesilao molestaba a «Epicuro»; Crönert, seguido por Pohlenz y por la traducción de Gredos, corrige «al epicúreo», es decir, Colotes. En el video no se atribuye a Epicuro.
- El toro deforme y la pregunta «¿quién te dejó ciego?» (DL VII 162-163): la primera nombra a Arcesilao; la segunda va dirigida a «un académico» sin nombre, y así se dice en el video.
- La escena de la gota la cuenta Pisón en un diálogo con fecha dramática del 79 a. C., escrito en el 45: unos dos siglos después de Arcesilao.
- El ejemplo del billete a contraluz y el del muchacho que defiende el placer como escena son del narrador; el placer como bien supremo es el ejemplo de Cicerón (Del supremo bien II 2).
- Lo que Arcesilao hizo con la frase de Sócrates se contó en el Cap. 21.1.
- Reservas que no van en voz, para que la resolución llegue limpia: Agustín no nombra la obra de Cicerón en que se apoya (la versión completa de los Académicos es inferencia de Long 2006, n. 12), y no presenta ese pasaje como origen de su idea, sino como respaldo; en voz queda una sola reserva, la suya: que es una conjetura y que, si es falsa, no le importa. La muerte por vino puro es de Hermipo, biógrafo aficionado a muertes llamativas (DL IV 44). En la escena de la gota (Del supremo bien V 94), Pisón añade que, aun así, Arcesilao habría preferido no sentir dolor (ac tamen hic mallet non dolere).
- En el video, dentro del polemista solo se nombra a Pierre Couissin; con él, Gisela Striker y James Allen, y cerca, con su matiz, Long. El estoico de la generación siguiente que habla de «los que suspenden el juicio en todo» es Crisipo (Sobre las contradicciones de los estoicos 1036a); en voz va sin nombre, para no adelantar el puente al Cap. 33.1. En la escena de la definición, Cicerón se cubre con «quizá» y «creo» (Lúculo 77) y, en otro libro, con «según hemos oído» (Académicos I 44); en voz va solo el «quizá».
- No dicho en el video: Diógenes Laercio IV 42 (el joven de Quíos que Arcesilao llevó con su rival, el peripatético Jerónimo); IV 38-41 (el banquete, las cortesanas de Élide y la acusación de Aristón de corromper a la juventud, que Long compara con la de Sócrates); IV 39 (no fue a cortejar a Antígono Gónatas y se regresó desde la puerta); IV 43 (por qué de las demás escuelas se pasan al Jardín y del Jardín nadie sale); Plutarco, Sobre las nociones comunes 1078b-c (la pierna de Arcesilao en el mar, que se cuenta con Crisipo); Eratóstenes sobre Aristón y Arcesilao (Estrabón I 2, 2, en el Cap. 31).
Capítulos del video
- El escéptico que escondía a Platón
- El rumor de Sexto
- El oro de Agustín
- La Quimera de Aristón
- El muchacho de Pitane
- De Teofrasto a la Academia
- Al frente de la Academia
- Cómo nos llegó Arcesilao
- Di tú lo que piensas
- La balanza de razones
- «Fulano no asiente»
- La bolsa bajo la almohada
- La pregunta a Zenón
- ¿Rivalidad o convicción?
- Aristón y el toro deforme
- El billete a contraluz
- La cadena, eslabón por eslabón
- Tres renglones de Cicerón
- La Gorgona del Pórtico
- Tres movimientos del alma
- Lo razonable
- Cleantes defiende a su rival
- La gota y Carmides
- Tres Arcesilaos
- Los libros y la gota
- Cómo hablan los testigos
- La carta y el testamento
- La pregunta de Lúculo
- Un secreto que era un método
- Lo que viene: el corredor de Cilicia