
Para los estoicos, el sabio era casi imposible y todos los demás, necios por igual. Pero cuando un muchacho le preguntó a Panecio de Rodas si el sabio se enamora, contestó que del sabio ya se vería, y que a él y al muchacho, todavía lejos de serlo, no les convenía. Panecio vivió con Escipión Emiliano, el general que destruyó Cartago, y viajó con él por Oriente con solo cinco esclavos; sacaba las cuatro virtudes de lo que pregunta un niño, comparaba la vida con un teatro donde cada quien lleva cuatro máscaras y, sin dejar de ser estoico, dudó en voz alta de los adivinos, de los astrólogos y del incendio del mundo, y le negó a Platón, al que admiraba como a nadie, la inmortalidad del alma. ¿Por qué, si vivió treinta años más, nunca escribió la parte de su libro que él mismo había prometido? En el camino: un rey que apenas podía seguirle el paso a un romano, el caballo bravo y el picadero, dos testimonios que no pueden ser verdad a la vez, Ulises y Áyax, un cuervo y una corneja, y una Venus que nadie se atrevió a terminar.
En este capítulo
- A ti y a mí: la respuesta al muchacho y cómo nos llegó Panecio
- El libro que no terminó: la tercera parte prometida
- Cinco esclavos y un filósofo: Escipión en Alejandría, Lelio y Tuberón
- Al caballo bravo, el picadero
- Lo que pregunta un niño: de cuatro impulsos, cuatro virtudes
- El alma con dos fuerzas y los diálogos socráticos auténticos
- ¿Un estoico a medias? Dos testimonios, dos posturas y la lectura de Donini
- Cuatro máscaras: el decoro, los actores, Ulises y Áyax
- Tres dudas de un estoico: los adivinos, los astros y el incendio; y el alma, contra Platón
- La Venus que nadie terminó: tres respuestas al enigma
Fuentes y notas
Obra de base
Referencia de base para esta parte de la serie
- A. A. Long, La filosofía helenística, Madrid, Alianza, 1984 (orig. Hellenistic Philosophy, Londres, 1974); trad. de P. Jordán de Urries (1.ª ed. española, Madrid, Revista de Occidente, 1977). Para este capítulo: pp. 118 (fechas, escolarca en 129) y 206-211: Panecio no reparaba en modificar o cambiar el acento de la doctrina (p. 210); su influencia a través de Cicerón; las dudas sobre la conflagración, la astrología y la adivinación, compatibles con la providencia; las virtudes desde los impulsos como atajo aristotélico; virtud teórica y práctica; el alma doble, la advertencia de no exagerarla y la posibilidad de que Panecio, como Posidonio, se apartara de Crisipo (p. 208); en la ética, las «semejanzas de virtud» como concesión metodológica; Pro Murena 66; la respuesta al muchacho (Ep. 116, 5); el decoro y el conocimiento de uno mismo; «ecléctico» solo en sentido débil.
- Long declara seguir a I. G. Kidd, en A. A. Long (ed.), Problems in Stoicism, Londres, 1971, cap. 7 (no consultado directamente; no se nombra en el video), y discrepa de J. M. Rist, Stoic Philosophy, Cambridge, 1969, pp. 186-200, que ve innovaciones éticas importantes (posición no desarrollada en el video: Long la cita sin exponer el argumento).
Contraste
- T. Dorandi, «Chronology», en K. Algra, J. Barnes, J. Mansfeld y M. Schofield (eds.), The Cambridge History of Hellenistic Philosophy, Cambridge, 1999, pp. 41-43: nacimiento entre 185 y 180; sacerdote de Poseidón Hipio en Lindos (ILind 223); hieropoios en Atenas en 149/8 (IG II² 1938); conoce a Escipión después de 146; misión a Oriente en 140-138; escolarca en 129; muerte en 110/09. La inscripción de Lindos y la de Atenas, solo por Dorandi; no se nombran en el video.
- William O. Stephens, «The Stoics and their Philosophical System», en K. Arenson (ed.), The Routledge Handbook of Hellenistic Philosophy, Nueva York, 2020, cap. 2, pp. 27-28: Panecio se apartó de la ortodoxia al negar que la virtud baste, de acuerdo con Aristóteles; y en la mortalidad del alma defendió la ortodoxia estoica (no se nombra en el video).
Especialistas citados
Especialistas citados en el video
- ¿Cuánto cambió Panecio la ética? Cambio de acento y concesión de método: Long, con Kidd. En un punto central sí se apartó, porque la virtud sola no basta: Giovanni Reale y Dario Antiseri, Historia del pensamiento filosófico y científico, t. I, cap. XI, V.1 (Panecio y Posidonio dejaron intactos los puntos firmes de la doctrina y corrigieron algunos en perspectiva ecléctica; Panecio restauró la escuela con compromisos eclécticos y mitigó la ética al sostener que la virtud no basta sin salud, medios y fuerza); con Reale, Stephens. El criterio del video: Diógenes Laercio VII 128, que pone juntos a Panecio y a Posidonio, frente a Cicerón, Sobre los deberes III 12 (donde la ortodoxia de Panecio le sirve a Cicerón para criticarlo) y III 34 (donde lo defiende). En ese punto la balanza se inclina hacia Long; a Reale le queda la salida de una obra perdida.
- Pierluigi Donini, «Stoic ethics» (secciones VIII-XI, el progreso moral), en The Cambridge History of Hellenistic Philosophy, cap. 21, pp. 705-738: las personae; lo discutible no es la coherencia de la idea con el estoicismo, sino la eficacia pedagógica de repetir «no has logrado nada», aunque quizá el método antiguo sí era eficaz; Panecio dejó de usar al sabio como norma explícita por razones que no implican debilitar la teoría; es difícil saber por qué abandonó la tercera parte. Donini no habla de la respuesta al muchacho: tomarla como ejemplo de su lectura es del narrador, declarado en el video.
- Thornton C. Lockwood Jr., «Documenting Hellenistic Philosophy: Cicero as a Source and Philosopher», en The Routledge Handbook of Hellenistic Philosophy, cap. 4, p. 57: cuenta catorce menciones de Panecio en Sobre los deberes, dos positivas y ocho críticas; el libro III es contribución de Cicerón. Matiz: en el texto el nombre sale en unos veinte pasajes; II 35 no es elogio (Panecio usó el vocabulario popular, como Cicerón) y III 34 es una defensa; el elogio claro es II 51. En el video la cuenta se da sin cifras.
- A. A. Long, From Epicurus to Epictetus, Oxford, 2006, cap. 6 (las dudas sobre la conflagración empezaron con Diógenes de Babilonia; probablemente por la dialéctica de Carnéades) y el capítulo sobre la astrología (Div. II 87-99: los argumentos de 89-97 son de Panecio según Cicerón; los de Cannas y Homero, adición de Cicerón, quizá de fondo académico).
- ¿Negó o dudó de la adivinación? Cicerón dice que dudaba (Div. I 6; Lúculo 107), Laercio que la negaba (VII 149).
- Opiniones del narrador, declaradas en el video: que Panecio usara el mismo argumento de la herencia contra los astrólogos (Div. II 94) y contra la inmortalidad (Tusc. I 79) dice algo de su manera de pensar; y la apuesta de que la tercera parte no se podía terminar, porque un libro de casos para los que no son sabios nunca está completo.
Pasajes antiguos
Textos antiguos citados
- Séneca, Cartas a Lucilio 116, 5-6 (la respuesta al muchacho: rem commotam, inpotentem, alteri emancupatam, vilem sibi; la extensión de Séneca a todas las pasiones y el terreno seco). Latín de Perseus.
- Cicerón, Sobre los deberes I 7 (Panecio no definió el deber), 9-10 (las tres deliberaciones; Cicerón añade dos), 11-14 (de los impulsos a las cuatro partes de lo honesto), 46 (no vivimos entre sabios; no hacer a un lado a nadie en quien se vea una señal de virtud), 90 (el dicho de Escipión sobre los caballos y el picadero de la razón), 101 (las dos fuerzas del alma), 107-108 (las dos personae; Lelio, Escipión, Sócrates, Pitágoras, Pericles), 110-111 (seguir la propia naturaleza; Minerva; las palabras griegas), 113 (Ulises y Áyax), 114 (los actores; Rupilio y Antíope, Esopo y Áyax), 115 (tercera y cuarta persona); II 60 (lo siguió sin traducirlo); III 7-10 (la tercera parte prometida y no escrita; treinta años según Posidonio; los que dicen que la dejó a propósito; Rutilio Rufo y la Venus de Cos de Apeles: nadie continuó lo que Panecio dejó), 12 (Panecio solo juzga bueno lo honesto), 13-18 (deberes intermedios, «honestos de segundo rango» comunes a todos; «suele», no «debe»), 33 (Cicerón cree que algún azar o sus ocupaciones se lo impidieron), 34 (Panecio atestigua a menudo que nada es útil si no es honesto). Edición bilingüe, México, UNAM, 2009.
- Cicerón, Lúculo (Académicos primeros) 5 (Panecio, único acompañante de Escipión en la embajada), 107 (Panecio, casi el primero de los estoicos, dice dudar de la adivinación), 135 (a Tuberón le recomienda aprender de memoria el libro de Crántor sobre el duelo); Del supremo bien y del supremo mal II 24 (Lelio oyó a Diógenes y luego a Panecio), IV 23 (el escrito a Tuberón sobre el dolor), IV 79 (evitó la aspereza; citaba a Platón, Aristóteles, Jenócrates, Teofrasto y Dicearco); Tusculanas I 77-78 (los estoicos conceden al alma una larga duración, no la eternidad), I 79 (Platón, «el Homero de los filósofos»; los dos argumentos contra la inmortalidad), I 81 («vivió con el Africano»; la réplica del sobrino nieto, no dicha en el video); Sobre la naturaleza de los dioses II 118 (Panecio dudaba de la conflagración); Sobre la adivinación I 6 (discípulo de Antípatro y maestro de Posidonio; dudó de la adivinación, no se atrevió a negarla), I 12 (el cuervo y la corneja), II 88-97 (único estoico que rechazó a los astrólogos; Escílax de Halicarnaso; Diógenes de Babilonia y los gemelos Procles y Eurístenes; las distancias; el horizonte y el clima; Escipión; Demóstenes; el lugar; la herencia; los 470 000 años; «no digo lo de Carnéades, sino lo de Panecio»; en el video, las distancias, Escipión, Demóstenes y la herencia). Latín de Perseus (Teubner).
- Cicerón, En defensa de Murena 66 (Escipión tenía en casa a Panecio; sus enseñanzas eran las que a Catón le gustaban; no dicho en el video: lo que Cicerón oyó de los viejos, que con él Escipión se volvió más afable). The Latin Library.
- Diógenes Laercio II 64 (los diálogos socráticos auténticos), VII 92 (virtud teórica y práctica), 128 (Panecio y Posidonio: la virtud no basta), 142 (el mundo indestructible), 149 (negaba la adivinación), 157 (Cleantes: las almas duran hasta la conflagración; Crisipo: solo las de los sabios). Edición de R. D. Hicks (Loeb, 1925), Perseus.
- Plutarco, Dichos de reyes y generales 200e-201a (Escipión en Alejandría; el rey que camina; un amigo y cinco esclavos); Consejos políticos 814c (Polibio y Panecio, beneficios para sus ciudades por Escipión). Traducción inglesa de F. C. Babbitt (Loeb), Perseus.
- Filón de Alejandría, Sobre la eternidad del mundo 76-77 (Boeto y Panecio abandonaron las conflagraciones; Diógenes de Babilonia, de viejo, dudó). Trad. de J. M. Triviño.
- No dicho en el video: Estrabón XIV 2, 13 (los antepasados de Panecio, comandantes y atletas); XIV 5, 16 (se dice que fue alumno de Crates de Malo).
Notas
- Cómo nos llegó Panecio: no se conserva ninguna obra suya. Los textos que lo nombran los reunió M. van Straaten, Panaetii Rhodii Fragmenta, 3.ª ed., Leiden, 1962 (citado por Long; no consultado directamente).
- La fuente principal es Cicerón, que declara haber seguido sobre todo a Panecio en los libros I y II de Sobre los deberes (De officiis), «con alguna corrección» (III 7) y «sin traducirlo» (II 60), y que en esa misma obra lo corrige más de lo que lo elogia (Lockwood; la cuenta exacta depende de cómo se agrupen los pasajes).
- Por eso Sobre los deberes es, a la vez, la mejor fuente y un filtro: los ejemplos romanos y lo que Cicerón dice en primera persona no son de Panecio, y la doctrina de las cuatro personae se le atribuye por inferencia (los libros I-II lo siguen), no por cita con nombre.
- El resto llega por Séneca, Diógenes Laercio, Plutarco y Estrabón, y por otras obras de Cicerón en las que habla un personaje (Balbo en Sobre la naturaleza de los dioses, Quinto en Sobre la adivinación I) o él mismo.
- La anécdota del muchacho no tiene lugar ni fecha. Séneca la cuenta y la alaba por elegante.
- La embajada de Escipión a Oriente: Dorandi la fecha en 140-138; Cicerón (Lúculo 5) dice que fue antes de su censura (142). En el video, «hacia el ciento cuarenta».
- La cita de Homero que define la misión de Escipión la atribuye Plutarco a Clitómaco en los Dichos y a Posidonio en Sobre que el filósofo debe conversar con los gobernantes 777a. No se usa en el video.
- Cannas y Homero (Div. II 97) vienen después de que Cicerón da por terminados los argumentos de Panecio («yo además pregunto»): son suyos y se cuentan en el Cap. 37. Los gemelos Procles y Eurístenes (II 90) son el caso de Diógenes de Babilonia; no se usan.
- Catón y los que se rindieron en África (Off. I 112) es ejemplo de Cicerón sobre la segunda persona y trata de un suicidio; no se usa (la muerte de Catón es del Cap. 41).
- El alma: los estoicos no sostenían la inmortalidad (Tusculanas I 77-78; Diógenes Laercio VII 157): lo que Panecio le rechazó fue una tesis de Platón. Muchos le atribuyen haber negado incluso la supervivencia limitada; Long (p. 208, n. 6, con R. Hoven) deja abierto que se quedara en la ortodoxa.
- El misterio: Cicerón da tres respuestas: la omisión deliberada (que atribuye a otros, sin nombre, III 9), la suya (la dejó pendiente, III 9-10) y el azar o sus ocupaciones (III 33). La Venus de Apeles explica por qué nadie continuó la obra, no por qué Panecio no la terminó.
- Reale dice además que Panecio «repudió la apatía» (Gelio XII 5, no cotejado); no se dice en el video.
- El contenido del libro III de Sobre los deberes se cuenta en el Cap. 37; aquí, solo la omisión de Panecio, la Venus de Apeles y las explicaciones de III 13-18 y 33-34.
- Reconstrucciones y ejemplos del narrador, declarados en el video: el niño de cinco años y sus carritos (Off. I 11-15 habla del ser humano en general, no de niños); la escena del teatro (los actores son ejemplos de Cicerón); los dos libros abiertos sobre la mesa.
Capítulos del video
- A ti y a mí: la respuesta al muchacho
- Panecio de Rodas
- Cicerón con el lápiz rojo
- El libro que no terminó
- Un romano en Alejandría
- Lelio, Tuberón y el dolor
- El caballo bravo y el picadero
- Lo que pregunta un niño
- Cinco escalones hasta cuatro virtudes
- Un atajo hacia Aristóteles
- El alma con dos fuerzas
- Dos testimonios que chocan
- Long: un cambio de acento
- Reale: la virtud no basta
- Donini: a quién se le habla
- La tragedia que le queda a cada actor
- Cuatro máscaras
- Ulises y Áyax
- La máscara que no escoge nadie
- El cuervo y la corneja
- Contra los astrólogos
- Contra Platón: el alma
- El incendio del mundo
- La Venus de Apeles
- Tres respuestas al enigma
- Suele, no debe
- Lo que viene: Posidonio