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Historia de la Filosofía

Los presocráticos

17 capítulos, del 0 al 16. Cada uno tiene su página con las fuentes y notas que acompañan al video.

Obra de referencia para toda esta parte:

G. S. Kirk, J. E. Raven y M. Schofield, Los filósofos presocráticos. Historia crítica con selección de textos, versión española de Jesús García Fernández, 2.ª ed., Madrid, Gredos (orig. The Presocratic Philosophers, 2.ª ed., Cambridge University Press, 1983). Se abrevia KRS.

Capítulos

  1. Los POST-presocráticos: lo que sabemos lo escribieron ellosCapítulo 0: Los presocráticos: las fuentesLos POST-presocráticos: lo que sabemos lo escribieron ellosEn 1842, en un monasterio del monte Athos, apareció un manuscrito contra los herejes cristianos. Adentro venían frases de Heráclito que nadie en la Europa moderna había leído: su autor, un teólogo de Roma del siglo III, las copió para atacarlo.
  2. El Caos no era desorden: lo que había antes de la filosofíaCapítulo 1: Hesíodo y los precursoresEl Caos no era desorden: lo que había antes de la filosofíaSegún Hesíodo, lo primero que existió fue el Caos. Casi todos entendemos desorden, pero en su poema la palabra viene de una raíz que significa abrirse, bostezar: lo primero fue un hueco, probablemente el que se abrió entre el cielo y la tierra al separarse.
  3. Tales nunca dijo que todo es agua (probablemente)Capítulo 2: Tales de MiletoTales nunca dijo que todo es agua (probablemente)«Tales dijo que todo es agua» es la primera línea de casi cualquier historia de la filosofía. Pero de Tales no nos llegó ningún escrito, y ninguna frase atribuida a él es segura: lo que sabemos de su agua viene de Aristóteles, que escribió unos dos siglos y medio después, de oídas y con un «quizá».
  4. Anaximandro: la frase más antigua no habla de culpaCapítulo 3: Anaximandro de MiletoAnaximandro: la frase más antigua no habla de culpaLa frase más antigua que se conserva de un filósofo griego, con palabras de su autor, suele contarse como una sentencia sombría: existir sería una injusticia que las cosas pagan desapareciendo.
  5. Anaxímenes: el primer «experimento» salió al revésCapítulo 4: Anaxímenes de MiletoAnaxímenes: el primer «experimento» salió al revésSopla sobre tu mano con los labios apretados y sale fresco; con la boca abierta, tibio. Hace unos dos mil quinientos años, Anaxímenes de Mileto sacó de ahí una ley de la naturaleza: el aire apretado se enfría y el suelto se calienta.
  6. Jenófanes, el falso fundador de EleaCapítulo 5: Jenófanes de ColofónJenófanes, el falso fundador de EleaMuchos manuales dicen que Jenófanes de Colofón fundó la escuela de Elea y fue maestro de Parménides. El dato sale, probablemente, de una coletilla irónica de Platón que Aristóteles tomó en serio y Teofrasto convirtió en hecho.
  7. ¿Dijo Heráclito que nadie se baña dos veces en el mismo río?Capítulo 6: Heráclito de Éfeso¿Dijo Heráclito que nadie se baña dos veces en el mismo río?«Nadie se baña dos veces en el mismo río» es quizá la frase más citada de la filosofía antigua, y nos llegó en dos versiones que dicen cosas distintas.
  8. Pitágoras, el del teorema, quizá no demostró ningunoCapítulo 7: Pitágoras de SamosPitágoras, el del teorema, quizá no demostró ningunoSe cuenta que Pitágoras sacrificó cien bueyes el día que descubrió su teorema. La historia es una anécdota tardía, ningún testigo de su época menciona el teorema, y los escribas babilonios ya anotaban números que cumplen esa relación más de mil años antes.
  9. Alcmeón: el médico que puso el pensamiento en el cerebroCapítulo 8: Alcmeón de CrotonaAlcmeón: el médico que puso el pensamiento en el cerebroHace unos dos mil quinientos años, un médico de Crotona sostuvo que todos los sentidos están conectados con el cerebro; más de un siglo después, Aristóteles puso el centro en el corazón. Ese médico, Alcmeón, suele aparecer con dos etiquetas, padre de la anatomía y discípulo de Pitágoras, y las dos aguantan menos de lo que parece.
  10. Parménides y el verso más malentendido de la filosofíaCapítulo 9: Parménides de EleaParménides y el verso más malentendido de la filosofía«Pensar y ser son lo mismo» es la frase más repetida de Parménides, y la lectura idealista que se le suele dar no es la que prefieren los especialistas: lo que dice el verso es que lo pensable y lo que puede existir coinciden.
  11. Zenón y la tortuga que quizá no era suyaCapítulo 10: Zenón de EleaZenón y la tortuga que quizá no era suyaCasi todos aprendimos en la escuela que la suma de una serie infinita resuelve la paradoja de Aquiles y la tortuga. Pero una respuesta de ese tipo ya la había dado Aristóteles, y él mismo escribió que servía contra el que pregunta, no para la verdad del asunto.
  12. Empédocles: lo que Darwin vio en Aristóteles era suyoCapítulo 11: Empédocles de AcraganteEmpédocles: lo que Darwin vio en Aristóteles era suyoEn 1866, en una nota de la cuarta edición de El origen de las especies, Darwin copió un pasaje de Aristóteles y vio en él, como en sombra, la selección natural.
  13. Filolao: el pitagórico que citó Copérnico no hablaba del SolCapítulo 12: Filolao de CrotonaFilolao: el pitagórico que citó Copérnico no hablaba del SolEn la dedicatoria al papa Pablo III, escrita en 1542 con el libro ya en la imprenta, Copérnico buscó antiguos que hubieran movido la Tierra, y copió que el pitagórico Filolao la hacía girar alrededor del fuego.
  14. Anaxágoras no predijo la piedra que cayó del cieloCapítulo 13: Anaxágoras de Clazómenas (y Arquelao)Anaxágoras no predijo la piedra que cayó del cieloHacia el año 467 antes de Cristo cayó un meteorito en Egospótamos, y la tradición dice que Anaxágoras lo había anunciado. No pudo predecirlo; lo que pasó es que la piedra encajaba con su teoría de que el sol y las estrellas son piedras al rojo vivo.
  15. Meliso, el almirante que negó el movimientoCapítulo 14: Meliso de SamosMeliso, el almirante que negó el movimientoHacia el 441-440 antes de Cristo, con Samos sitiada, el general de los samios aprovechó que Pericles había salido a mar abierto, atacó a la flota ateniense y la derrotó.
  16. Leucipo y Demócrito: los átomos no se descubrieron mirandoCapítulo 15: Leucipo y DemócritoLeucipo y Demócrito: los átomos no se descubrieron mirandoSe suele contar que Demócrito adivinó los átomos observando la naturaleza. No fue así. El átomo nació de un argumento.
  17. Diógenes de Apolonia: el aire que piensaCapítulo 16: Diógenes de ApoloniaDiógenes de Apolonia: el aire que piensaSe suele contar que el argumento de que el orden del mundo exige una inteligencia empezó con Sócrates y Platón. Antes que ellos lo formuló Diógenes de Apolonia: sin inteligencia, dice, no habría medidas en el invierno y el verano, en la noche y el día, en las lluvias y los vientos.